Colega, ¿dónde está The office?

Dicen que los buenos momentos siempre pasan más rápido y que de que te quieres dar cuenta, has llegado al final sin saberlo. Algo parecido pasó con el final de esta gran serie llamada The office, solo que nadie supo nunca cuándo llegó el momento del final.

No es la primera vez que una serie tan emblemática tiene un final tan desconocido. Al contrario de lo que ocurre y ha ocurrido con otras series como Breaking Bad, Perdidos o Como conocí a vuestra madre. Aunque no estuvieses viendo esas series, sabías cuándo iban a terminar y en muchas ocasiones cómo. Fans lo posteaban en las redes sociales, las páginas de críticas lo anunciaban sin parar, la televisión lo repetía de manera insistente como si fuese el fin del mundo…

THE OFFICE -- "Livin' The Dream" Episode 921 -- Pictured: Rainn Wilson as Dwight Schrute -- (Photo by: Chris Haston/NBC/NBCU Photo Bank via Getty Images)

Y de verdad que The office se merecía una réplica parecida a la del final de Perdidos o Breaking Bad. El principio con la primera temporada te puede dejar un sabor un tanto rancio al no conocer del todo a los personajes, pero a partir de la segunda le coges un regustillo que es muy vicioso.

Los personajes y sus vínculos te enganchan y te hacen querer revivir una y otra vez sus situaciones surrealistas. Quizá la esencia de la serie sea precisamente esa mezcla de surrealismo absurdo mezclado con los dramas típicos de la realidad. Personalmente me encantan las bromas entre Jim (John Krasinski) y Dwight (Rainn Wilson) y cualquier momento en el que aparezca Michael Scott (Steve Carell), un personaje que está empeñado en mandarle a la vida una sonrisa en forma de broma aunque en el fondo no se sienta con ganas.

Con la llegada del final de la séptima temporada puedo llegar a entender que no se tenga tan en cuenta la serie, pero de ahí a dejarla directamente en la inexistencia, me parece demasiado. Una serie que ha aguantado más de cinco temporadas con una calidad exquisita, por mucho que haga después, se tiene que tener en cuenta y se tiene que dar una despedida en condiciones. Vale que en las dos últimas temporadas sentíamos una orfandad (no voy a hacer spoilers) que hacía bastante menos llevadera la serie, pero figuras como Dwight supieron aguantar el bache y cargar con el gran peso del problema.

Si se compara con el final de otras series es injusto. Series como Cómo conocí a vuestra madre tuvieron una repercusión increíble y no es para tanto, no es comparable. Es más, el final de esta última fue un final intragable (eso dijo ella).

Javier Sólvez

Javier Sólvez López ha escrito 223 artículos en Ciempiés.

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