Guía de introducción al stop motion


  Actualmente, nos encontramos en una época en la que parece que ya no se pueden mejorar más los recursos técnicos del cine, rozamos la perfección y el realismo en cada efecto utilizado, o por lo menos así lo pensamos. Lo mismo creíamos con la animación de El señor de los anillos Spiderman, pero os invito a que las volváis a ver ahora. Ese es el problema de los efectos digitales, del ordenador, que todavía se encuentra en constante evolución y cuando parece que por fin se ha conseguido hacer algo insuperable, a los 3 años aparecen películas que dejan esa a la altura del betún. Además, un fuerte inconveniente de este tipo de animación es que envejece mucho peor, cosa que se puede apreciar si comparas, por ejemplo, Alien 3 con Tiburón. Mientras que la primera ha envejecido fatal, provocando incluso la risa con sus animaciones que hoy en día parecen hechas con paint, la segunda sigue manteniendo ese mismo espíritu realista que ofrece el uso de robots como alternativa al ordenador.

James y el melocotón gigante (Henry Selick, 1996)

No obstante, todos nos pondremos de acuerdo en que los efectos que peor han envejecido son los realizados en stop motion. Esta técnica consiste en la captura de fotografías individuales, cada una correspondiente a un fotograma, que al mostrar una sucesión de ellas otorga esa fantasía de movimiento en objetos inanimados, ya sean hechos con plastilina o figuras rígidas. Esto se usaba mucho antiguamente para los films en los que querían mostrar monstruos gigantes, como King Kong o la rodada en Cuenca El valle del Gwangi. Actualmente, esos movimientos bruscos son más cómicos que terroríficos, pero en aquella época funcionó a las mil maravillas, y también se decía eso de “este realismo es inmejorable”.

Los Boxtrolls (Graham Annable y Anthony Stacchi, 2014)

Lo que diferencia al stop motion del resto de recursos de animación es que se ha reinventado para acabar siendo una técnica con la que se realizan largometrajes completos, no solo como efecto especial, y que tiene una legión de seguidores por la belleza de esa brusquedad de movimientos, las creativas maquetas utilizadas y la libertad que ofrece al director y guionista para crear cualquier historia. Normalmente, estos largometrajes no son dirigidos al público infantil, que prefieren la animación clásica de dibujo o por ordenador, por lo que a ella se destinan los guiones más maduros y, curiosamente en muchas ocasiones, oscuros.

Hay que aclarar antes que nada que no todo el stop motion es animación con muñecos de plastilina (claymation), aunque sí todo el claymation está realizado con stop motion, también se usa esta técnica para animar figuras rígidas, normalmente con un esqueleto interno que facilita el movimiento, dibujos o incluso actores de carne y hueso.

Como de costumbre, os dejamos algunos títulos imprescindibles del género que todo amante del cine debería ver:

1- Mary and Max


Considerada por muchos la mejor película de animación hecha jamás, este largometraje australiano cuenta la historia de una relación de amistad por correspondencia, entre dos personas desgraciadas: un hombre con obesidad que le gusta refugiarse en la soledad porque no entiende a las personas, y una niña que intenta relacionarse con el mundo pero no lo consigue. Una historia realmente dramática pero contada con humor y simpatía, lo que ayuda a adentrarte en ese cuento narrado. Desde los hermosos créditos iniciales te das cuenta que te encuentras ante una gran obra.

2- Pesadilla antes de navidad


Poco queda por decir de esta comedia de terror, es el primer largometraje de Henry Selick, uno de los maestros del género junto a Tim Burton. Narra la historia de los habitantes de Halloween Town, y de como Jack intenta llevarles la navidad tras quedar enamorado de su cálido y colorido espíritu. Esta película es un buen ejemplo de animación con figuras rígidas en lugar del más abundante claymation.

3- Fantástico Sr. Fox


Quien sea seguidor del director Wes Anderson sabrá que su trabajo tiene mucho de stop motion pese a rodarlo en carne y hueso (uso de maquetas, cuidados decorados, movimientos teatrales de cámara…). No resultó extraño cuando en 2009 decidió dar el salto a la animación en stop motion con esta película que se convirtió en su mejor obra, solo superada en 2014 por la sublime El gran hotel Budapest.

La película trata sobre la divertida rivalidad entre una civilización de animales y un grupo de granjeros que buscan acabar con ellos como venganza por las malas prácticas del Sr. Fox. Auténticamente genial e imprescindible.

4- Wallace y Gromit: Los pantalones equivocados


 

La pareja británica de plastilina más famosa no podía faltar en esta lista. Son muchos los cortometrajes, mediometrajes, largometrajes, series de tv y spin-offs que se han realizado sobre Wallace y Gromit, pero este es sin duda el gran clásico e imprescindible. Pocos pueden conseguir contar tanto en tan solo media hora, pero Nick Park lo hizo con este mediometraje fantástico que, puede que a diferencia del resto de obras de la lista, realmente disfrutarán los niños tanto como los adultos, pues la historia es simple, directa y absolutamente genial.

5- Los mundos de Coraline


 

Otro ejemplo de por qué Selick es considerado el maestro del stop motion. La historia es realmente oscura y en ocasiones terrorífica, pero absorbente e intrigante. Es una especie de Alicia en el país de las maravillas pero para adultos. El cuento perfecto para disfrutar en Halloween sin llegar a ser cine de terror.

6- La novia cadáver


 

Cómo no, Tim Burton no podía faltar en esta lista. La novia cadáver, es una película romántica con todos los toques de Burton que puedas imaginar, por lo que el estilo gótico se encuentra presente en cada momento. Puede ser considerada incluso una visión y versión del director de muchas de las películas clásicas Disney, ya que la trama sin esos elementos característicos de su filmografía podría haber sido muy distinta y peor a este gran producto (sin Burton nadie hubiera sido un cadáver). Muy buena y bonita, si alguien no la ha visto todavía no sé a qué espera.

7- El alucinante mundo de Norman


 

Sin duda, la más comercial y con foco internacional de toda la lista, pero no por ello peor. La trama no es seria, y en la mayor parte de la película resulta casi infantil. No obstante, la historia que se narra del pueblo sutilmente durante toda la película y por distintos personajes deja entrever que esconde más de lo que se puede ver a simple vista. Totalmente cierto, en la recta final de la película se muestran todos los “ases en la manga” de los directores creando un fantástico y espectacular desenlace que dejará a todo el mundo sin habla.

¿Qué no respeta el género?


  Como hemos dicho, más que un género es una técnica que se ha normalizado usar para el mismo tipo de películas: cuentos para un público más adulto. Es por ello que en ocasiones, por desconocimiento exacto de lo que es el stop motion, se confunde con otras técnicas originales y que hacen uso también de figuras.

Team America (Trey Parker y Matt Stone, 2004)

Este es el caso de Team America, la gamberrada hecha con marionetas de los creadores de South Park. La razón más clara es el hecho de que directamente no se usa la técnica stop motion, sino que se rodó como una película de carne y hueso solo que unos titiriteros se encargaban de dar vida en tiempo real a los “actores”.

Esa razón ya la descarta directamente del estilo, pero tampoco respetaría las características de este utópico género, pues no es un cuento para el público adulto. Sí es para adultos claramente, su lenguaje y chistes así lo demuestran, pero esta divertida historia tiene poco de cuento, más de parodia de acción y sátira política.

J. Justo Moncho

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