Horns


Título original: Horns
Año: 2013
Duración: 120 min.
País:  Estados Unidos
Director: Alexandre Aja
Guión: Keith Bunin (Novela: Joe Hill)
Música: Robin Coudert
Fotografía: Frederick Elmes
Reparto: Daniel Radcliffe, Juno Temple, Max Minghella, Kelli Garner, Joe Anderson, James Remar, Kathleen Quinlan, Heather Graham, David Morse, Michael Adamthwaite,Nels Lennarson, Mitchell Kummen, Dylan Schmid, Sabrina Carpenter, Jared Ager-Foster, Erik McNamee, Laine MacNeil
Productora: Coproducción USA-Canadá; Lionsgate / Mandalay Pictures / Red Granite Pictures
Género: Fantástico. Thriller. Romance | Sobrenatural. Comedia de terror. Venganza


Sinopsis

Merrin Williams (Juno Temple) ha muerto en extrañas circunstancias, y su novio, Ignatius ‘Ig’ Perrish (Daniel Radcliffe), es el único sospechoso. En el primer aniversario de la muerte de Merrin, Ig se pasa la noche borracho y haciendo cosas espantosas. Cuando se despierta, tiene una resaca tremenda… y cuernos que le están naciendo en la cabeza. Ig posee un nuevo poder macabro que intenta usar para descubrir al monstruo que mató a su amor. Ser bueno y rezar no lo llevó a ningún sitio. Ahora llegó el momento de la venganza. (FILMAFFINITY)


Final pecaminoso

¿Cuántas veces hemos visto películas que por tomar demasiado en serio argumentos descabellados han acabado siendo grandes fracasos? Últimamente llegan a nuestras pantallas gran variedad de películas hechas para divertirse divirtiendo al espectador, sin pretender hacer obras para ganar grandes sumas de dinero o reconocimientos en festivales y revistas especializadas. Cada vez son más los directores que apuestan por disfrutar con lo que hacen, y se nota en productos de, a priori, baja calidad como las recientes Sharknado, Castores Zombies o La cabaña en el bosqueSon películas que no están hechas para todo el mundo, está claro, pero detrás de ellas se nota que hay un equipo que se lo ha pasado pipa elaborándolas. No obstante, con Horns puedes ver las dos caras de este tipo de cine, la de aquel que busca disfrutar con el trabajo y aquel en el que se busca conseguir un producto serio aun sabiendo que lo que tienes entre manos precisamente carece de seriedad.

Se podría decir que Alexandre Aja ha pecado de narcisista en esta obra que, pese a empezar muy bien con buenos toques de comedia, junto a momentos impecablemente serios como son cada uno de los flashbacks, y una historia tan fantasiosa que es divertida, finalmente poco a poco se va oscureciendo el argumento pretendiendo convertirlo a última hora en una película de posible culto de gafapastas.

No es nada comercial. El público palomitero que pase de largo de esta película y se dirija mejor al estante de Michael Bay, pues este film no está hecho para todos los públicos. Bueno, realmente no está hecho para nadie más que para el propio Aja, pero sí es verdad que durante gran parte del film el espectador que goza con el cine independiente loco con toques de serie b, aun estando muy alejada Horns de este género, disfrutará pegado a la pantalla con los ojos brillantes de ilusión con todo lo que promete el guión durante más de media película. Ese fui yo hasta los desastrosos 15 minutos finales, donde deciden resolver de forma rápida y esquizofrénica el misterioso asesinato que otorgaba cierto aspecto a thriller muy agradable en la cinta para no caer en la típica comedia de terror.

Sí, como decía, más de la mitad de la cinta es muy divertida y absorbente, lo suficiente para llegar a ser recomendada a los más frikis de tus amigos, pero a medida que avanza se torna más seria y oscura, y, como adelantaba en las primeras líneas, el mayor error en el que puede caer este tipo de cine es tomarse en serio. A partir del cierre del misterio que rodea la obra, lejos de concluir el film como debería, comienzan una sucesión de elementos surrealistas mezclados con momentos dramáticos que no pegan ni en pintura. He querido contar lo mínimo para evitar spoilers, pero para el atrevido que quiera verla solo diré una cosa: la lían parda desde que aparece la primera serpiente en pantalla.

No he tenido la suerte de leer el libro en el cual se han basado para la película, pero si tiene el mismo final tendrían que haber optado por solo dos posibles soluciones: cambiarlo por completo o descartar el proyecto.

En su favor diré que Daniel Radcliffe hace el mejor papel de su carrera, que teniendo en cuenta que de 14 películas que ha hecho para la gran pantalla 8 han sido interpretando al planísimo y soso personaje de Harry Potter tampoco es nada destacable. Ig es un buen protagonista para dar vida, que puede sacar lo mejor de un actor debido a su evolución y mezcla de situaciones en las que debe conseguir la simpatía del espectador con otras en las que ha de ser el objetivo de todas las miradas de odio, aunque realmente son pocos los minutos de estas últimas, y Radcliffe lo consigue en gran medida.

En fin, pese a lo negativo se puede ver… incluso sobrio durante la primera hora y media.

Valoración (sobre 10): 4

 

 

J. Justo Moncho

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