“Orgullo, prejuicio y zombies”: Una elegante irreverencia

Nota:

La mezcla de una historia de corte clásico, a pesar de haber sido revolucionaria en su época, con un tema tan irreverente como el de los zombies resulta, a primera vista, bastante chocante. La famosa novela de Jane Austen sufre aquí una vuelta de tuerca añadiendo a la comedia romántica unos cuantos muertos vivientes.

Dirigida y escrita por Burr Steers, que como dato curioso es sobrino de Jackie Kennedy y apareció en pequeños papeles en las primeras películas de Tarantino Reservoir Dogs (1992), prestando su voz a uno de los programas de radio que suenan durante la cinta, y Pulp Fiction (1994), donde interpretaba a uno de los jóvenes que creían haber timado a Marcellus Wallace. Después pasó a la dirección con la modesta La gran caída de Igby (2002) y algunos capítulos de series como Weeds o The L World.

Basada a su vez en la novela de Seth Grahame Smith, culpable del Abraham Lincoln Cazador de Vampiros, un autor irreverente en EEUU, donde ha publicado desde manuales de cine, desde la pornografía hasta el terror, pasando por el mundo del universo Marvel con introducción del mismo Stan Lee, hasta una colección de cartas satíricas sobre la administración Bush, además de haber intervenido como guionista en películas como Sombras Tenebrosas (Tim Burton, 2012) o la prevista para su estreno en 2017, Lego Batman.

Emma Greenwell, Sam Riley, Lily James y Matt Smith en una escena de la película.

Orgullo, prejuicio y zombies no es una comedia, no es una historia de amor, ni una película de terror gore. Habría que decir que tanto el cartel y el tráiler engañan en cierto modo, aunque para bien. Y es que la cinta se queda a medio camino de las tres cosas, pero de forma natural y entretenida. En ese sentido se agradece que una comedia no intente obligarnos a reír, no nos empalague con ñoñerías y no nos revuelva el estómago con vísceras y sangre gratuita. Todo en su justa medida, se acerca más a una cinta de aventuras y artes marciales con marcado tinte feminista. Un giro algo extraño y simpático a la novela de Jane Austen, parodiándola sin llegar a lo soez o al chiste fácil.

Así se nos plantea una sociedad inglesa del siglo XIX bajo la amenaza zombie, donde la mayoría de las mujeres son educadas para la lucha y la autodefensa en lugar de para satisfacer a sus maridos y formar una familia, con o sin perrito. De ahí la ironía que se describe de la época, al igual que hizo Jane Austen en su tiempo, con una ambientación muy cuidada y unos personajes bien descritos. Se aprecia además, como no podía faltar, cierto aire serie B en cuanto a la estética, la fotografía en varias ocasiones y en los momentos precisos, como nos tienen acostumbrados las producciones modernas.

Lily James es la Elizabeth Bennet, versión “caza zombies”.

Así nos encontramos con Lily James, la Cenicienta de Kenneth Brannagh (2015), interpretando a Elizabeth Bennet, con un personaje que va de menos a más. Sam Reily, que ya nos mostró sus mejores dotes como actor desde su debut como Ian Curtis en Control (Anton Corbijn, 2007), es aquí Mr. Darcy, experto en descubrir y matar zombies, sin duda el mejor de la cinta. Por otra parte, Jack Huston, nieto del gran John Huston, visto recientemente en Ave César! (Joel y Ethan Coen, 2016) y conocido por ser el Richard Harrow de la serie Boardwalk Empire (2010-2014), dando vida aquí a Mr. Wickham. Bella Heathcoate es una Jane Bennet que recuerda bastante a Keira Knightley en la adaptación de la novela que rodó en 2005 Joe Wright, aunque su personaje lo interpretase Rosamund Pike. Matt Smith, visto en Terminator Génesis (Alan Taylor, 2014), en el papel del guaperas y algo bobo Parson Collins, el personaje más divertido. Además cuenta con la aparición de Lena Headey, más conocida como Cercei Lannister en Juego de Tronos, que interpreta a la gran experta caza zombies Lady Catherine De Bourgh, en un papel que ofrece menos de lo que promete, y otro conocido de la misma serie como es Charles Dance (o Tywin Lannister) dando vida al padre de las hermanas Bennet.

Orgullo, prejuicio y zombies se convierte así en la adaptación (de la adaptación) de una novela de época inglesa donde la corrección y el buen gusto siguen presentes. Si a eso le añadimos los zombies, igual de correctos y con buen gusto nos queda una película ligera, sin pretensiones, de esas que no molesta a nadie y puede entretener a cualquiera.

Gabriel Martínez Ruibal

Gabriel Martínez ha escrito 143 artículos en Ciempiés.

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