“La historia interminable”, 30 años después

Nota:

Este viernes se reestrena en nuestros cines la mítica película alemana que narra la aventura por salvar el reino de Fantasía. Se trata de una cinta polémica, con tantos seguidores como detractores. Entre estos últimos, se encuentra el autor de la novela en la que se basa, Michael Ende, el cual tras verla declaró que era «un gigantesco melodrama comercial a base de cursilería, peluche y plástico», y pidió además que retiraran su nombre de los créditos.

Ende no fue el único, muchos seguidores de la novela repudiaron la cinta alemana. Tal es el punto que está considerada como una de las peores adaptaciones cinematográficas de la historia, además de que solo se contó la primera parte de la novela.

Yo me he aventurado a verla desde el completo desconocimiento 32 años después de su estreno. Jamás he leído la novela ni he visto la película en ninguna otra ocasión. Es más, ni siquiera tenía muy claro el argumento hasta que la vi. Estos requisitos eran necesarios para contestar a una importante pregunta: ¿tiene sentido el reestreno?

Hay tres cosas en el cine que envejecen muy mal: los paisajes pintados, las marionetas y la música disco. La historia interminable cuenta con todos estos elementos por lo que empezamos muy mal. Las imágenes de La Torre de Marfil, malpintados, son casi lo primero que llama la atención en la película. Lo primero que te hace ver que realmente no es algo de tu época. Además, como está claro, las marionetas de las que se compone gran parte del elenco, actualmente no ofrecen al espectador sumergirse en Fantasía, sino que de un portazo lo manda al mundo real.

Todo esto, como decía, acompañado de una música disco estridente y metida a calzador. No hay excusa, aprovechan cualquier tontería de la trama para introducir esos temas tan ochenteros. Desde la primera canción, en el minuto 1, ya me di cuenta que el libro seguro que le pegaba mil patadas a la cinta, ya que por lo menos no tenía éste primero banda sonora.

Además, los que somos de España podremos volver a disfrutar con este reestreno de un pésimo doblaje en los cines. Hacía tiempo que no veía uno tan malo, sobreponiéndose las voces en castellano a las alemanas de forma tan poco sutil que en ocasiones hasta se aprecian las originales.

¿Tiene sentido el reestreno? En absoluto. Es una película que a las nuevas generaciones no va a convencer y los que le tienen cariño por lo que les produjo cuando la vieron, desearán no haber ido al cine a día de hoy a recordarla. De verdad, seguramente lo que tenéis en la memoria es mejor de lo que os puedan mostrar en la gran pantalla.

Una remasterización tendría, primeramente, más sentido. Es más, pese a que soy un fiel defensor de las obras originales y del evitar hacer copias, igual deberían plantear volver a rodar una adaptación que haga más justicia al libro y al autor, o por lo menos que abarque la historia completa. Los puntos fuertes de la cinta, el argumento de paredes infinitas y la interacción con el espectador, obviamente provienen del libro, que apuesto que es maravilloso como dicen y el cual leeré próximamente porque quiero compararlo con lo que he visto, por lo que sería justo que existiera una nueva adaptación que pudiera enseñar al consumidor de cine lo que realmente hizo famosa la obra literaria. Y sin música disco, por favor.

J. Justo Moncho

ha escrito 252 artículos en Ciempiés.

A %d blogueros les gusta esto: