“Jason Bourne”, secuela tan innecesaria como divertida

Nota:

La saga de Bourne, basada en el mítico personaje creado por Robert Ludlum, ha tenido una carrera exitosa desde que se estrenó la primera entrega allá por 2002 de la mano de Doug Liman en lo que sería una interesante propuesta de cine de espias. Pero el salto de calidad llegó de la mano de Paul Greengrass que nos dejo dos secuelas muy superiores que hizo la saga se colocara como un referente en este tipo de cine.

Cuando parecía que ya estaba todo terminado, aparecía una nueva entrega, esta vez a modo de spin-off y sin Matt Damon, que había interpretado el papel de Bourne en las anteriores entregas. Esta cinta no convenció a nadie y parecía que el recorrido del espía sin memoria se había acabado. Hasta que Greengrass y Damon decidieron volver a rescatar al personaje y traernos esta nueva entrega que muchos fans esperaban. ¿Estará a la altura de las anteriores?

La película es un frenesí de acción desde el primer minuto, eso es una seña de identidad en toda la saga de Bourne, pero el mayor problema aquí es el guión que pierde la intensidad que tenía las anteriores entregas de la saga. Tenemos sensación de Deja Vu durante toda la película y se repiten las tramas que habíamos visto anteriormente. La historia de Bourne ya había quedado bien cerrada en la tercera parte y esta nueva se torna muy innecesaria y con poco elementos que nos puedan sorprender, por lo que no llega a los niveles de las anteriores cintas dirigidas por Greengrass. Pese a esto, la película se deja ver, tiene momentos trepidantes y entretiene que es lo que tenemos que pedir a cintas de este tipo.

En cuanto a los actores, Matt Damon vuelve a ser el espía sin memoria, esta vez mucho más fuerte y maduro que en otras ocasiones. Damon cumple con su papel pese a tener muy poco diálogo en esta cinta, pero no podía ser de otra forma ya que él es Jason Bourne. Alicia Vikander es otra de las novedades de la saga y nos ofrece una interpretación correcta. Se esperaba más de esta joven promesa, ya oscarizada por su trabajo en La Chica Danesa, pero Vikander no deja de ser un decente fichaje que no sobresale. Dicen que el futuro de la saga puede estar en su personaje, pero sinceramente no creo que sea tan relevante como para llevar el peso de siguientes entregas. Como malo de turno tenemos a Tommy Lee Jones que nos regala una interpretación típica en su carrera, pero que nos encanta ya que lo borda. Julia Styles vuelve a la saga en una pequeña aparición y Vincent Cassel es de lo peor del reparto en un personaje de villano que no llega a enamorar.

La cinta tiene persecuciones increíbles como se ha visto en toda la saga, destacando fuertemente la del principio en Atenas y la última en Las Vegas. Destaca también el montaje que, aunque a veces llegue a marear en las escenas de acción, es bastante bueno. Como en todas las cintas de la saga Bourne, oímos el temazo de Moby, Extreme Ways, toda una seña de identidad en la saga de Bourne.

 

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 524 artículos en Ciempiés.

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