OPINIÓN – La crónica de Sitges 2016 (por José Humanes)

Era la primera vez que acudía a un festival de cine, siendo yo tan cinéfilo y la experiencia no podía haber sido mejor. La idea de tragarte 5 películas al día con gente que son auténticas apasionadas del cine es seductora para cualquier cinéfago. Las 5 horas de coche no fueron demasiado pesadas si piensas que lo primero que ibas a ver al llegar era al gran y mítico Max Von Sydow en un estado bastante débil, pero manteniendo la elegancia de sus buenos años.

Con María Valverde.

Uno de los puntos más flojos del festival era la reserva de tickets para prensa que te obligaba a levantarte a las 6:55 de la mañana para poder reservar entradas. Una de las cosas que la organización de Sitges debería mirar porque da mucha rabia tener que quedarte sin ver títulos que, a priori, te pueden interesar. Gracias a esta injusticia me quedé sin ver Shin Godzilla, El Extraño o Salt and Fire o la muy esperada Arrival en la sesión sorpresa, un día donde volaron las reservas y muchos periodistas nos quedamos sin ver la nueva maravilla de Denis Villeneuve, aunque solo tendremos que esperar un mes para poder disfrutarla en las salas comerciales.

Las cosas en el Festival fueron agradables en líneas generales, sin embargo hay pequeños lunares que no lo hicieron perfecto. El frío en las salas de cine era insoportable, la niña fotógrafa acreditada que estaba en todos los photocolles, que dejaba en mal lugar a los que habíamos luchado por estar ahí, demostrando una actitud cansina y en ocasiones molestaba demasiado. O la mala actitud de Bayona, algo patética, demostrando que se lo tiene muy subidito, que produjo la reducción de las ganas de ver su nuevo filme (del que tendréis crítica la semana que viene, disponible en la web).

Con Raúl Arévalo.

Con respecto al trato con los famosos, todos fueron muy amables. Desde un alocado Bruce Campbell, que luego se puso demasiado pesado. Un impávido Christopher Walken que parecía una momia. Un increíble y generoso Dolph Lundgren que sorprendió con su buen humor, un resacoso y divertido Nacho Vigalondo, una sosita María Valverde, aunque simpática, una graciosa sin gracia Oona Chaplin, un muy cómico Antonio de la Torre, un freak Takashi Miike y un excelente y respetuoso Walter Koening. También tuve el placer de ver al gran Raúl Arévalo, que aún no sé muy bien que hacía por ahí pero que estuvo muy amable.

Una grata experiencia que sin duda se repetirá. Muy contento con la victoria de Swiss Army Man, para mi la merecida ganadora sin ningún tipo de discusión y muy agradecido de ver dos grandes títulos como La Doncella y La Autopsia de Jane Doe. Hasta el año que viene, Sitges.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 639 artículos en Ciempiés.

A %d blogueros les gusta esto: