“Passengers”, tópica cinta romántica en el espacio

Nota:

De las manos del director Morten Tyldum, que ya nos sorprendió hace dos años con la más que eficiente The Imitation Game, nos llega esta nueva propuesta espacial con dos de los rostros más guapos de Hollywood como son la oscarizada, Jennifer Lawrence y el cachas de moda, Chris Pratt, como reclamo publicitarios. La cinta nos cuenta una historia de amor entre ellos dos encerrados en una nave espacial a lo Perdidos en el espacio. ¿Nos ofrecerá algo interesante esta propuesta?

La cinta comienza con un tono muy entretenido e interesante durante sus 20 primeros minutos, pero todo esto se derrumba al aparecer el personaje de Lawrence y lo que parecía ser un relato de supervivencia con elementos de ciencia ficción, se transforma en un tópica cinta romántica con todos los elementos redundantes de las mismas: se conocen, se enamoran, felicidad máxima, ruptura, reconciliación y vivieron felices. Los elementos fantásticos están muy mal explicados y hay algunos agujeros de guion que llegarán a sonrojar al espectador medio. Pese a estos defectos la cinta al menos es un pasatiempo entretenido que si no te la tomas muy en serio, puedes llegar a disfrutarla en algunos momentos del metraje.

En cuanto a su pareja protagonista, podemos decir que ambos cumplen con su papel, pero nunca llegan a cuajar en pantalla por su falta de química. Chris Pratt tiene carisma y sabe como manejar una producción de este tipo, pero empieza a cansar que siempre haga el mismo tipo de papel en todas sus películas: cachas gracioso que cae bien. Por su parte, Jennifer Lawrence solo se dedica a enseñar cuerpo en traje de baño y se ve que solo pensaba en el cheque a la hora de realizar la cinta sin mostrar ningún tipo de matiz en su interpretación. Sin duda el mejor papel de todo el filme es el de Michael Sheen que interpreta a un androide que hace las funciones de camarero. Sheen borda el personaje y se come a los otros dos protagonistas cuando están los tres en pantalla. Laurence Fishburne tiene un pequeño papel en la cinta que se podía haber ahorrado totalmente. Lo de Andy García no tiene sentido y da hasta pena por él.

La música del grandísimo compositor Thomas Newman no llega a ser mala y se disfruta en las escenas de tensión del metraje. El diseño de la nave a veces cae en incoherencias por ser más grande en las escenas interiores de lo que parece por fuera. Aún así el diseño de producción es muy bueno.

En resumen, una película que tenía todos los ingredientes para convertirse en una bonita metáfora sobre la soledad humana dentro de un marco de ciencia ficción, pero que se queda en una tópica historia de amor que los que ya hayan visto más de una cinta de este tipo verán a lo lejos cómo va a acabar la historia. Para pasar el rato sin devanarse mucho la cabeza en estas frías fechas.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 637 artículos en Ciempiés.

  • Claqueta Metálica

    La verdad es que me esperaba algo así de la película. Un Titanic espacial…

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