“Toni Erdmann”, el humor como elemento de unión

Nota:

Tras arrasar en los Premios del Cine Europeo donde logró conseguir 5 galardones incluyendo el de Mejor película, director, guión, actor y actriz, nos llega a España, Toni Erdmann, una de las revelaciones en Alemania en 2016 y sin duda una de las máximas favoritas a ganar el Oscar a mejor película de habla no inglesa. Muchos ya han catalogado a la película como una de las mejores salidas del antiguo continente. ¿Cuánto de verdad hay en esta afirmación?

La historia nos presenta a Winnfried Conradi, un anciano solitario y extravagante que solventa sus días con despistes, trastadas, bromas y gamberradas. Su hija Inés es una agresiva ejecutiva de una empresa multinacional que vive en Bucarest. La película cuenta como evoluciona su relación de despreciarse e ignorarse a respetarse y saber entenderse el uno al otro.

Aunque la película tiene buenas intenciones y la idea a priori es interesante, es bastante exagerado decir que estamos ante un producto notable. Uno de los principales problemas es el excesivo metraje donde lo que cuenta se podía haber contado en hora y media y no en casi tres como dura en realidad. Otro problema es la falta de ritmo que hace que el aburrimiento inunde al espectador. Pese a sus fallos, la película tiene sus cosas buenas. El guión tiene momentos muy buenos, hay escenas memorables como la de los desnudos o todo el tramo final de la cinta, pero el resultado final es algo que podía haber sido más redondo si se hubiesen solucionado los problemas que hemos mencionado.

La película está liderada por los dos actores protagonistas que llevan el peso de la cinta durante el excesivo metraje. Peter Simonischek borda el papel mostrándose divertido y a la vez compasivo, una excelente interpretación de este veterano actor alemán. La actriz Sandra Huller aunque pueda parecer que no está dando una interpretación fría sin muchos matices, eso la hace captar la esencia de su personaje de mujer de acero que no tiene sentimientos y que a lo largo de la cinta va evolucionando, cosa que Huller domina. El resto de actores quedan en un segundo plano comparado con los actores protagonistas, algunos de ellos como el compañero sentimental de Inés es demasiado patético y su escena sexual ayuda a confirmarlo.

La película tiene una fotografía fría y tosca que ayuda a la narración de los hechos, aunque a veces se quede en los detalles y esté mucho tiempo enfocándolos. “La película tiene música que surge en la escena, pero no tiene banda sonora propia”, declaró la directora Maren Ade y no podíamos estar más de acuerdo. La película está en un silencio tan profundo que nos recuerda a la película de Scorsese, Silencio, pero de una forma menos elegante que en la película citada.

En resumen, Toni Erdmann utiliza el humor como elemento de unión entre un padre y una hija, pero de una manera demasiado pedante, con falta de ritmo y a veces demasiado vacía que no logra su objetivo de llegar al espectador. Una decepción si tenemos en cuenta lo bien que se había hablado de ella por toda Europa y el renombre en los diferentes festivales. De momento el Globo de Oro no lo ha conseguido, ¿Pasará lo mismo con el Oscar?

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 644 artículos en Ciempiés.

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