“Moonlight”, tres rostros para encontrar la libertad

Nota:

Seguimos con el repaso a las películas nominadas a los Oscars. Esta vez le toca el turno a Moonlight, segunda película del director Barry Jenkins y que se alzó en la pasada edición de los Globos de Oro con el galardón a mejor película dramática. Si por algo destaca esta producción es por la sordidez del tema que trata, bastante peliagudo y de mucha actualidad y por los pocos medios con los que se ha producido la película.

La cinta nos narra la infancia, adolescencia y madurez de Chiron, un afroamericano de un barrio conflictivo de la zona de Miami. Moonlight es puro drama que llega al espectador sin necesidad de manipular o hacer un guión tramposo, gracias en parte a Barry Jenkins que logra no caer en lo peligroso del telefilme para darnos una cinta de sentimientos, que si bien no deja de ser todo muy políticamente correcto, no llegando a mojarse en ninguno de los temas que trata como son la homosexualidad desde edad temprana o el bullying en las aulas. Sí resulta un filme interesante que se deja ver. La película nos cuenta estas tres etapas de la vida, siendo la segunda  la mejor y más interesante de todas,  dejándonos una primera demasiado correcta y una segunda muy fría, para acabar con un conjunto quizá demasiado académico e irregular.

En cuanto a los actores los tres jóvenes que interpretan a Chiron cumplen con su papel, especialmente el segundo Ashton Sunders que brilla en su rol y se come la pantalla en ese tramo del relato. Mahersala Ali, al que vimos el año  pasado haciendo de Cotton Mouth en Luke Cage logra también llevarse el protagonismo de la cinta con su corta aparición, pero con un personaje tan fundamental que resume perfectamente la parte social que quiere contar la película. Un buen hombre que siente lastima del protagonista, pero que se gana la vida en el mundo de la droga. Una perfecta elección para ganar el Oscar a mejor actor secundario. Naomie Harris, también nominada al Oscar como actriz secundaria, nos da otra brillante interpretación como despreocupada madre de Chiron que está inmersa en el mundo de la prostitución y las drogas. Una genial caracterización para una actriz que no habíamos visto mucho en drama y que aquí ha despuntado.

La banda sonora de Nicholas Britell es fría y contenida y encaja en las imágenes duras y sucias que se nos muestran en la cinta. Volver a destacar otra vez la puesta en escena de Barry Jenkins que con cámara en mano nos hace sentir inmersos en plenos barrios conflictivos de Miami.

Para acabar, hace unos años se estrenaba Precious, una película que era más bien normalita, pero que si decías algo en su contra ya eras tachado de racista o intolerante. Moonlight no es tan mediocre como Precious, pero tampoco es la obra maestra que no han intentado vender. Una cinta interesante con temas duros que deberían tener más profundidad, pero que se queda en un simple relato de chicos de color que luchan por seguir adelante. Buena cinta, pero a años luz de la máxima favorita.

El póster de la cinta es genial. Cuando acabas de verla empieza a recobrar sentido.

Jose Humanes

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