“Kong: La isla calavera”, serie B de alto presupuesto

Nota:
El gorila más famoso del cine vuelve en una aventura muy entretenida que se olvida de complicaciones argumentales.

King Kong es ya un personaje mítico en la historia del cine. Ha protagonizado numerosas películas desde que debutase en el año 1933 con la famosa cinta que lo convirtió en leyenda. Después de esa adaptación vinieron secuelas que eran más ligeras que al del famoso clásico. Después vinieron remakes como el protagonizado por Jeff Bridges y Jessica Change en 1978 o el fallido que dirigió Peter Jackson en 2005 con Adrien Brody y Naomi Watts. Ahora nos llega una nueva versión de la historia, abandonando la típica historia que siempre se había contando del traslado del gorila a Nueva York, para solo centrarnos en sus aventuras en la famosa isla calavera durante los años 70 después de la Guerra de Vietnam. ¿Cómo será esta nueva versión de las aventuras del gorila mas famoso del cine?

Acción a raudales

La película se nos presenta como una cinta de serie B, pero con un presupuesto elevado, concretamente unos doscientos millones de dolares. En esencia tenemos ese espíritu de cinta desenfrenada y loca donde el guión no tiene importancia, ni tampoco lo busca, pero con unos efectos especiales que no son propios de este tipo de cinta. Kong es frenética durante su poco más de dos horas de duración cosa que agradece bastante y no tenemos que aguantar un tostón de 3 como el que nos ofreció Jackson 12 años atrás. No tenemos que esperar demasiado para poder ver en pantalla al asombroso gorila y es que Kong va al grano, se elimina la famosa historia de amor entre monstruo y bella damisela para darnos solo pura acción.

El trabajo en la dirección de Jordan Vogt-Roberts, un habitual de las series de televisión que contaba únicamente en su haber con un largometraje, es correcto y podemos ver como se ha inspirado en cintas de acción bélica como Apocalipsis Now de Coppola para sus tomas lo que le da a la obra un toque que no habíamos visto en cintas de este tipo. Un entretenimiento blanco que entretendrá a todo la familia.

Un reparto de estrellas

Kong tiene uno de los mejores repartos que se pueden tener para una producción de este tipo, pero no todos están igual. Tom Hiddleston ejerce de héroe de la función pero su personaje está muy mal presentado y en ocasiones llega a sobrar en la trama principal. Brie Larson ha pasado de ganar un Oscar a tener un papel de fotógrafa autosuficiente que tampoco es que llegue a tener un papel trascendental, aparte de lucir sus atributos en pantalla. Samuel. L. Jackson vuelve a ejercer de “Big Mother Fucker” y es de los mejores parados de la trama. Sus cara a cara con Kong es de lo más disfrutable de la cinta. John Goodman está entrañable en su papel y John C. Reilly se convierte en el roba escenas oficial de la película con un personaje estrafalario que será y odiado por partes iguales.

Los efectos especiales de la cinta han sido encargados por la empresa de George Lucas, Industrial Light & Magic que han hecho un trabajo genial a la hora de crear al gorila y a los monstruos que aparecen. La banda sonora bebe de muchos temas setenteros de Black Sabbath o de Jefferson Airplane que nos transporta inmediatamente a esa época y que quedan genial para contextualizar. Henry Jackman compone una partitura con toques de aventura que nos hace recordar grandes clásicos de este género.

En resumen, Kong: La isla calavera es una divertida película de aventura que hará que toda la familia disfrute de una historia simple para no quebrarse la cabeza. Atentos a la escena postcréditos porque se nos avecina la llegada de uno de los enfrentamientos más deseados de la historia del cine. Pero eso será en 2020.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 641 artículos en Ciempiés.

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