“Blame!”, nuevo anime de Netflix con un dibujo que no termina de gustar

Nota:
Apostando por el anime y el sistema revolucionario del CGI, Netflix nos trae la adaptación del manga Blame!

No es la primera película o serie que apuesta por el CGI en vez de la animación japonesa tradicional. Cada vez son más las producciones que arriesga por esta novedosa técnica. Se nos muestra así una película que parece más la cinemática interminable de un videojuego. Este es el principal atractivo, tanto para los que lo apoyan como para sus detractores. Tras la colaboración con el autor del manga Tsutomu Nihei en la serie Ajin Knights of Sidonia, Netflix ha vuelto a apostar por su manga Blame!, esta vez en colaboración con Sadayuki Murai, otro guionista de manga. Sin embargo, los fans del manga no encontrarán esta película la fidelidad de la novela gráfica.

Nos encontramos en un mundo distópico, donde las máquinas y las tecnologías se han hecho con el poder. En él, los humanos luchan a cada momento por sobrevivir al Sistema de Seguridad. Esta tecnología ha desarrollado armamento y unidades que eliminan a los humanos que sin el Gen de Terminal de Red. Esto es lo que busca Killy, un hombre extraño y de pocas palabras, con el objetivo de poner fin al domino de las máquinas. Así, Zuru, una joven de un pequeño grupo que lucha contra las máquinas. Ella le guiará hasta su aldea para que descanse en su búsqueda, sin saber que su propia aldea esconde la única solución. 

Las adaptaciones de este autor nos han venido dadas por dos características. En primer lugar se nos expone un mundo oscuro y tétrico, donde la raza humana se ve amenazada continuamente. En segundo lugar, el CGI se ha abierto paso para protagonizar este género. Sin ir más lejos tenemos a la exitosa Your Name, que con un gran avance en los efectos, mantiene esa esencia típica. Con este filme nos hemos visto enrarecidos por esa animación y esa fluidez que parece colgarse como un videojuego, y perdón por la excesiva comparativa.

Argumento algo lioso

Según empiezas a ver la cinta ya te inunda la incertidumbre. ¿Qué ha sucedido? ¿Quiénes son esos tipos vestidos como androides? ¿Quién es ese tal Kelly? ¿Ha sucedido en toda la faz de la Tierra? ¿Hay alguien que controle verdaderamente a las máquinas? Muchas son las preguntas que te invaden y que, a medida que vamos avanzando minutos, sigues sin resolver. Además, el guion no permite parpadear si quieres comprender todo a la perfección, y aún así no es claro. Bien hay que aclarar que se trata de una secuela de su original ONA (película de animación para Internet), la cual es aún más rara y liosa. Por tanto, no es necesario su visionado previo, pues solo conseguirá desordenar más tus ideas.

 

Las conexiones se revelan de manera muy sutil y deja muchas cuestiones al azar. La verdad sobre las identidades de los personajes y de la situación del mundo no quedan explicadas. Simplemente nos sitúa en un futuro pesimista para el ser humano y nos cuenta una historia, con un resultado algo pobre. Sus escenarios recuerdan mucho a otras obras sobre androides como Blade Runner Ghost in the Shell, aunque en esta ocasión mucho más bestia. Blame! se caracteriza por ese ambiente cyberpunk, donde la tecnología y las máquinas marcan el porvenir de la humanidad. 

A todo esto hay que añadir que la versión original subtitulada ayuda mucho a la película. Comparando ambas versiones, la original y la doblada al español (sí, he visto ambas), la segunda cojea notablemente. Esas conversaciones con esas voces de niños repelentes afean muchísimo la trama. Con todo esto, se nos trae una película que pasará sin pena ni gloria por su extraño argumento. Además, encontrará detractores en los fieles al manga. 

Jorge Martínez

Jorge Martínez ha escrito 185 artículos en Ciempiés.

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