“Transformers: El último caballero”: la estupidez latente de Michael Bay

Nota:
Transformers, El Rey Arturo, Merlín y Hitler juntos en la quinta entrega de la saga de Michael Bay

La saga de Transformers se inicia en el año 2007 de la mano de Michael Bay. Una primera película correcta, muy del estilo del director que se veía sin mucho esfuerzo. Posteriormente en las secuelas todo se fue al traste con argumentos más absurdos, unos actores desmotivados y una duración que hacían casi imposible su visionado. Ahora nos llega esta quinta parte con una vuelta de guion aún más surrealista metiendo elementos medievales, incluso nazis.

Un blockbuster desastroso

Michael Bay vuelve a lucirse con otro producto basura. Una producción que desprende un tufo a desgana por todos los lados. Con un guión casi inexistente, las actuaciones de vergüenza ajena y el humor de lo más infantil que se puede ver este verano en los cines. Si a esto le sumamos las escenas de explosión más insoportables de toda la saga y una duración excesiva, nos deja una de las peores películas de este verano.

Bay podría haberse lucido más con esos elementos medievales que comentábamos al principio. Y ese aspecto luce bastante bien, pero no sale lo suficiente en la cinta como para poder destacar de las demás. La trama totalmente incoherente e innecesaria.

¿Actores?

Hablar de los actores de la película, es como hablar de los perros que están expuestos en una tienda de animales, porque son meros monigotes que aparecen en pantalla sin hacer nada, ni darle personalidad a lo que están haciendo. Mark Walhberg pone cara de estreñido y luce tableta a modo gratuito. Laura Haddock no tiene ni el talento, ni siquiera la belleza para ser la coprotagonista de algo y menos de una saga así. El pobre Anthony Hopkins imagino que tendrá que pagar bastantes deudas para para aceptar aparecer en algo así y con el ridículo papel que tiene. Por último mencionar dos regresos a la saga como son John Duhamel y John Turturro que recuperan los personajes de la cinta original de forma forzada y sin gracia. Curioso el cameo de Stanley Tucci.

Los efectos especiales lucen de forma correcta, aunque con tanto movimiento de cámara no se llega a apreciar bien. La música de Steve Jablonsky vuelve a reciclar los temas épicos de las anteriores entregas, sin devanarse mucho el coco en componer algo nuevo.

En resumen, un auténtico atentado para el buen nombre del blockbuster mundial. Una saga que ya muere y que nadie quiere que sea resucitada por mucho tiempo y que el propio Bay ya ha afirmado que no dirigirá más entregas. Aunque viendo su escena postcréditos y la confirmación del spin-off de Bumblebee protagonizado por John Cena, nos quedan robots para rato.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 621 artículos en Ciempiés.

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