“Reparar a los vivos”; loable melodrama sobre la fragilidad de la vida

Nota:

La directora Katell Quillévéré firma en su tercer largometraje una mirada hipnótica y sentimental sobre la fragilidad de la existencia humana y la pérdida, abordando una visión verosímil y documentada que sirve para defender la acción de la donación de órganos.

Tras una madrugada de fuga para hacer surf con dos amigos más, Simón se encuentra grave tras el accidente de coche de vuelta; sus doloridos padres separados tendrán que tomar la decisión de dejarle ir al estar en coma cerebral crítico por el fuerte traumatismo, decidir además sobre la decisión que les recomienda el doctor sobre la donación de algunos de sus órganos. Una mujer madura divorciada y que se va a vivir con sus dos jóvenes hijos a un piso, será la afortunada del trasplante de corazón a causa de su enfermedad cardíaca degenerativa.

Sin duda el cine galo ha encontrado estos últimos años en el retrato verosímil del sector público sanitario una buena forma de reflexionar de diferentes formas sobre la dignidad, la profesionalidad o la vida – véase cintas como Un doctor en la campiña, Hipócrates o La chica desconocida – y sin dejar la mirada intimista de sus dos primeros largometrajes, Quillévéré otorga una mirada global construida en dos relatos cruzados a los que el acto de la donación es clave, permitiendo una emotiva reflexión sobre la fragilidad existencialista del ser humanos.

Narrada con equilibrio y evitando el exceso sentimentalismo o el aire de publirreportaje en pro de la donación de órganos, Quillévéré construye un melodrama emotivo que resulta más eficaz en los momentos más cotidianos en los que los lazos familiares y emocionales ante la fragilidad recogen todo el protagonismo; además de ofrecer una estética magnética y crudamente poética en los que destacan cierta simbología visual y que le aportan un poso sentimental realmente notable (destacando en este apartado las bellas secuencias en flash-back del joven Simón).

Con unos personajes bien desarrollados donde destacan las notables interpretaciones de Tahar Rahim y Anne Dorval, componiendo los dos a los personajes más ricos de la función; Reparar a los vivos sabe tejer un drama sentimental hipnótico, de gran fuerza en algunos momentos aunque en ciertos momentos no pueda evitar la cursilería o el subrayado (acompañada de una composición de Desplat, algo más protagonista de lo habitual) pero que resulta un poético relato sobre la fragilidad de la vida y la ayuda para otros desconocidos que resulta la donación de órganos y el comprometido trabajo de los médicos.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 379 artículos en Ciempiés.

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