“El fin de la comedia” segunda temporada; la cara más amarga y ácida del humor

Nota:
Con su manera de ver la vida, “El fin de la comedia” se posiciona como una de las mejores series españoles del año

Ignatius Farray es un cómico que hizo muy famoso al colaborar en programas de Paramount Comedy como La hora Chanante o Noche sin tregua. La fama del cómico se ha hecho tan viral con el paso del los años que en 2014 nos llegaba la primera temporada de El fin de la comedia, una miniserie de 6 capítulos que nos narraba las vivencias del propio Farray, en forma ficticio (o a veces no) en su vida como monologuista, su concepto extremo del stand-up, su aspecto, los temas que trata y su forma de actuar lo diferencian claramente de los cómicos que solemos ver habitualmente.

El escenario es el lugar en el que Ignatius se siente seguro, pero cuando baja de él, se convierte en un padre divorciado, que flirtea con la crisis de los 40 y al que su imagen no ayuda a la hora de encontrar piso o pedir un crédito en un banco.

La serie bebía mucho de míticas producciones americanas como Louie, Maron o, la más cercana de producción española y que también se alimenta mucho de la autoparodia como es , ¿Qué fue de Jorge Sanz?. Tras el éxito de la primera temporada, Farray junto con los creadores de la serie Miguel Esteban y Raúl Navarro tenían pensado continuar con una segunda temporada, pero se encontraron con numerosos problemas de financiación y estuvieron a punto de abandonar el proyecto. Hasta que Movistar series decidió financiar esta nueva tanda de capítulos que se estrenaron el pasado abril.

Ignatius en problemas

En esta segunda temporada seguimos los pasos de Ignatius, pero esta vez con más dosis de dramedia que la anterior temporada. A Ignatius le diagnostican una miocardiopatia hipertrófica y tiene que cambiar su ritmo de vida, dejar de beber, comer menos, hacer deporte. Todo dentro del contexto de ser un monologuista y de que todas las noches tiene que ingerir grandes cantidades de alcohol.

Esta nueva temporada mantiene el tono de la anterior, incluso mostrándose más oscura que la tanda de episodios de 2014. Los guionistas no se cortan ni un pelo en coger situaciones cotidianas y llevarlas al extremo dándonos a pensar de que si están basadas en hechos reales o son meras invenciones de ellos.

Cameos de lujo

Los cameos esta temporadas también han aumentado, y lejos de quedar mal ayudan mucho a la narración. Podremos ver aun desalmado Buenafuente, a los raperos de moda El Chojin y Arkano. También volvemos a ver a Joaquín Reyes que protagoniza uno de los mejores capítulos de la temporada. Verónica Forqué (inolvidable el momento ascensor), Iñaki Gabilondo y una fantástica y muy metida dentro del universo Ignatius, Natalia de Molina.

Ignatius juega con realidad y ficción y a nostros nos da igual. El fin de la comedia es una de las series más transgresoras, amargas y acidas que se pueden ver ahora mismo en España. Un producto que muy pocos conocen, debido a la poca distribución de capítulos y prejuicios de los espectadores, pero es sin duda uno de los mejores productos de la pequeña pantalla.

Dos temporadas de diversión y cruda realidad. Si te gusta Ignatius y o su mundo no dejes de verla. Esperemos que no tengamos que esperar otros 3 años para poder seguir disfrutando de nuestro monologuista canario favorito.

PD: Ignatius diez años antes de saltar a la fama nacional, realizó la mini serie online llamada Todo el mundo quiere ser como Ignatius Farray del mismo tono que  El fin de la comedia y  que teneís disponible en Youtube y del que os dejamos aquí el primer episodio.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 629 artículos en Ciempiés.

A %d blogueros les gusta esto: