“La última apuesta (Wolves)”; simple melodrama deportivo que no sabe cuajar la ambigüedad de algunos personajes

Nota:
Bart Freundlich teje un melodrama algo irregular que construye personajes arquetípicos aunque bien interpretados en el que los claroscuros no terminan de cuajar

Con ya más de una década de experiencia entre la televisión y filmes poco memorables, Bart Freundlich dirige este drama deportivo irregular y arquetípico que termina funcionando más en su vertiente más deportiva y efectista que en su subtrama familiar, aunque en ella encontremos actores de la talla de Michael Shannon y Carla Gugino.

Un joven al fin de su etapa escolar (Taylor John Smith) es toda una estrella del baloncesto y está en busca de un futuro universitario desde ese deporte que tanto le hace brillar, esta ambición se ve diluida a causa de una actitud demasiado bonachona y honrada y de un padre adicto al juego (Michael Shannon) con el que entabla una relación difícil y que carga de deudas su futuro cercano, tanto en el instituto como en su elección universitaria.

Teñida desde el inicio desde la mirada del hijo adolescente que sueña con un merecido éxito en el baloncesto, Freundlich teje un melodrama algo irregular que construye personajes arquetípicos aunque bien interpretados en el que los claroscuros no terminan de cuajar y en el que sus secuencias deportivas resultan más vivas y emotivas que las del drama familiar; construyendo un relato Edípico (la rivalidad con el padre y las distintas figuras paternas que el chico encuentra en el desarrollo del relato) de relaciones paternofiliales algo desigual y perezoso, en el que el personaje de Shannon no termina de resultar tan interesante como podríamos esperar.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 320 artículos en Ciempiés.

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