“Sin amor (Loveless)”; desolador relato sobre el egoísmo, individualismo y apatía de la sociedad rusa contemporánea

Nota:
La nominada al Oscar por Rusia, es un desolador relato sobre el egoísmo de la sociedad

Tras confirmar su lugar en la primera fila del cine europeo con Leviatán; Zvyagintsev vuelve a tejer una desoladora mirada sobre la condición humana y la sociedad de su país a partir del ecosistema familiar; tejiendo una mezcla entre el drama íntimo y el thriller para hablar de forma pesimista sobre el ser humanos y la apática fuerza que en la sociedad actual tienen el egoísmo y las apariencias.

Zvyagintsev nos presenta a un matrimonio en pleno divorcio; ambos tienen ya una nueva vida construida con nuevas parejas y un trabajo que les aporta cierto éxito. Si no se habían divorciado antes fue por Aliosha, su hijo en común. Víctima de los reproches, las humillaciones y exigencias de sus padres; Aliosha desaparece, comenzando una búsqueda junto a los voluntarios y la policía para encontrarle.

La estructura de la cinta puede diferenciarse en dos partes claras; la primera nos presenta la rutina del matrimonio en divorcio, la fría relación entre ellos y el rutinario día a día con sus nuevas parejas y su trabajo. En la segunda, el niño ya ha desaparecido y seguimos el proceso de búsqueda del chico junto a los voluntarios y el padre que se encuentre presente.

Zvyagintsev teje a partir de la construcción de los dos divorciados, una desoladora y fría metáfora sobre nuestros tiempos, sombre la prioridad del progreso individual y el egoísmo por encima del resto, ya sean incluso descendientes propios. Tejiendo una metáfora social sobre la pérdida y la enfermiza molestia que la infancia tiene en una sociedad individualista y adulta; desde dos personajes egoístas al que ninguno le interesa su hijo en común si no resulta un bien para su progreso en el capitalismo y el sistema de la desigual sociedad rusa.

Zvyagintsev construye desde sus ricas y desoladoras metáforas visuales otro contundente retrato sobre el egoísmo de la sociedad, teñida de mayor pesimismo por un niño que resulta más un ente fantasmal, el fin de la inocencia de una sociedad en la que el futuro de la infancia y sus virtudes resultan una molestia; algo que no aporta al imparable y deshumanizado sistema. Con el magnífico uso de la metáfora y los largos planos del cineasta ruso, quizás Sin amor no resulta tan brillante o sólida como anteriores cintas del director, pero si teje una profunda y certera reflexión sobre la deshumanización y el egoísmo de la sociedad contemporánea.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 444 artículos en Ciempiés.

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