“La primera vez que nos vimos”; ligera rom-com de cierto encanto y guiños ochenteros con viajes en el tiempo incluídos

Nota:
Sandel teje una comedia romántica ligera, que no busca más pretensiones y reinvenciones que las de entretener y ofrecer un bonito mensaje

Netflix estrena una nueva producción original; una bonachona y ligera comedia romántica con guiños ochenteros y viajes en el tiempo en la que Adam DeVine vuelve al día en el que conoció a Alexandra Daddario para conquistarla en vez de quedarse solamente en la tan temida “Friend Zone”.

Sandel teje una comedia romántica ligera, que no busca más pretensiones y reinvenciones que las de entretener y ofrecer un bonito mensaje que rompe en cierta forma con el aire egoísta y del destino de forma ligera y eficaz. Con una premisa y avance similar al de cintas como Atrapado en el tiempo o incluso Big – la máquina del tiempo es un fotomatón -, la cinta es una ligera rom-com con el suficiente encanto, gracias a una (a veces excesiva) vis cómica de Adam Devine y unos secundarios eficaces en sus perfiles más básicos (a destacar a Shelley Hennig y Robbie Amell).

A la cinta le cuesta arrancar y su primer parte es algo reiterativa en los continuos viajes temporales, pero realmente nos conquista en su tramo final en el que rompe con el prototipo de la comedia romántica sin dejar atrás su ligereza y buenismo. Ofreciendo un relato en el que la moralina optimista resulta ser la aceptación del tiempo y la vida tal y como viene y que a veces, el que pensamos que es el amor de nuestra vida y la chica perfecta, no es realmente la dirección que tenemos escrita en nuestra existencia. Un placer culpable ligero y que cumple sus propósitos con un eficaz encanto.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 443 artículos en Ciempiés.

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