“Noche de juegos”; game over

Nota:
La historia de Noche de juegos nos sitúa en un grupo de amigos que se reúne de forma periódica para pasar una noche de juegos se encuentran una noche tratando de resolver el misterio de un asesinato

De los directores de Vacaciones nos llega otra comedia americana que intenta mezclar la comedia negra con el cine de acción siguiendo el humor del Saturday Night Live tan de moda en los Estados Unidos, pero que para el público español no ha llegado nunca a cuajar y que en esta cinta vuelve a fracasar estrepitosamente.

La historia de Noche de juegos nos sitúa en un grupo de amigos que se reúne de forma periódica para pasar una noche de juegos se encuentran una noche tratando de resolver el misterio de un asesinato.

Con esta interesante premisa, la cinta va cayendo en el humor negro sin gracia que tanto mal hace en las comedias americanas. Y es que la premisa tenía buena pinta, ya que el tema de los juegos de mesa entre parejas podía haber sido interesante de llevar a cabo. Pero cuando nos encontramos con una ridícula trama centrada en la rivalidad entre dos hermanos, la historia de un joven descerebrado que va trayendo a sus ligues nuevos y la anécdota de una pareja donde ella le fue infiel con un famoso (que se acaba esta historia de manera cutre), la historia pierde todo el interés. Aunque el guión hace agua, al menos se puede ver y no se hace muy larga, aunque si no es tu tipo de humor, no aguantarás ni 5 minutos.

Una pareja sin química

En el reparto tenemos como pareja protagonista a Jason Bateman y a Rachel McAdams, dos actores que nunca habían coincidido en un proyecto que se estrenan de la peor manera. Para empezar, ninguno de los dos interpretes tiene química el uno con el otro y eso hace mucho para que la comedia funcione. Aquí ninguno de los dos se siente a gusto con el otro y transmiten esa sensación al espectador. Bateman vuelve a repetir el papel que ha hecho mil veces a lo largo de su carrera, algo que no es malo, pero que no sorprende. McAdams no termina de convencer y me atrevería a decir que estamos ante el peor papel de su carrera, forzada y sobreactuada. Del resto del reparto destacar a Jesse Plemons con el mejor personaje de toda la película demostrando que este actor va a más y lo vamos viendo según transcurre su filmografía. Por último mencionar a Kyle Chandler, más divertido que de costumbre, que empieza bien, pero que se va desinflando según pasa el metraje.

El estilo visual de Noche de juegos es muy bueno, con escenarios reales que parecen rodados como si fuesen tableros de juegos, o persecuciones de vehículos que parecen videojuegos por momentos en cómo la cámara sigue a un coche hasta cuando patina o se gira. La música no destaca demasiado, salvo la utilización de los temas de Queen que siempre es un seguro de éxito.

En resumen, Noche de juegos es otra comedia americana sin gracia, que puede valer para un domingo por la tarde de resaca, pero para gastarte 7 euros para verla en pantalla grande, no vale.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 630 artículos en Ciempiés.

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