“Heartstone, corazones de piedra”; naturalista mirada a la identidad, la sexualidad y cambios de la adolescencia venida de la fría Islandia

Nota:
Ambientada en un pequeño pueblo pesquero, la cinta dibuja y sigue la vida de dos amigos de toda la vida; Thor (Baldur Einarsson) y Christian (Blaer Hinriksson) que encuentran en sus juegos y su amistad una vía de escape de sus disfuncionales familias

Tras presentarse con muy buenas críticas en la sección Orizzonti de Venecia 2016 y un largo trayecto por festivales menores de todo el mundo, se estrena finalmente este coming of age islandés que supone el debut de Arnar Gudmundsson en el largometraje tras una exitosa carrera por el corto; ofreciendo un naturalista y hermoso retrato de la adolescencia y la sensación de cambios y angustia que sentimos en esa etapa, sacando una gran verdad y sensibilidad de sus protagonistas y del paisaje.

Ambientada en un pequeño pueblo pesquero, la cinta dibuja y sigue la vida de dos amigos de toda la vida; Thor (Baldur Einarsson) y Christian (Blaer Hinriksson) que encuentran en sus juegos y su amistad una vía de escape de sus disfuncionales familias mientras Thor empieza a coquetear con una de las amigas del pueblo; ambos empiezan a descubrir sus cambios y sexualidad y será en esos instantes en los que Christian se empezará a dar cuenta de los sentimientos que le afloran sobre su amigo Thor.

Gudmundsson demuestra un talento especial capturando y narrando el retrato adolescente desde unas sutiles formas, en las que los silencios y miradas tienen mayor significación que las propias palabras; dibujando con calma y gran cercanía a sus dos protagonistas adolescentes, su identidad y carácter. Exponiendo su intimidad y su papel en la familia, exponiendo el ambiente expresivo aunque diferencial en el que han crecido; Thor por la falta de una presencia paterna y un ambiente matriarcal que parece no permitirle la intimidad que necesita y Christian ante unos padres inmaduros y que le han educado de forma violenta y represiva en el sentido más conservador y tradicional del término.

Utilizando con gran valor el paisaje como conexión sobre la madurez y el viaje emocional de los dos adolescentes – del soleado y lluvioso verano a las largas noches del invierno – y emparentándose (aunque con diferencias entre ellas) a la ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián, Sparrows en su retrato de la sufriente etapa adolescente y sus cambios. Gudmundsson teje un relato de enorme naturalidad y cercanía, uno de los filmes que retrata con mayor sinceridad la sexualidad y cambios que surgen en la adolescencia; ese verano y periplo vital en el que la inocencia termina.

Una joya venida de ese rico nuevo cine islandés que tantas alegrías está dando en el cine reciente (la ya citada Sparrows Corazón gigante entre otras) y uno de los filmes que con mayor naturalidad captura la vitalidad y angustia de la adolescencia, capturando el proceso de cambio entre niñez y adolescencia de forma magnífica, transmitiéndonos muchas de las emociones que la mayoría hemos sentido en ese capítulo de nuestra vida.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 433 artículos en Ciempiés.

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