“Hereditary”; buena ambientación, geniales interpretaciones, pero ¿y el miedo?

Nota:
Con una brutal campaña de marketing, Hereditary ya es considerada una de las mejores películas de terror del Siglo XXI

Las campañas publicitarias tienen una arma de doble filo. Sirven para vender un producto de manera masiva y casi siempre son eficaces, pero normalmente no suelen cumplir lo que prometen. Ya nos pasó con Crudo, de la que decían que la gente abandonaba la sala por sus imágenes asquerosas y luego no resultaba ser para tanto y nos vuelve a pasar con esta Hereditary que se estrenó a principios de año en el Festival de Sundance con una gran acogida afirmando que era una de las mejores cintas de terror del Siglo XXI. Como siempre no es oro todo lo que reluce.

La cinta empieza en casa de los Graham que tras la muerte de la abuela y matriarca, deja a su hija Annie en herencia su casa. Annie Graham, una galerista casada y con dos hijos, no tuvo una infancia demasiado feliz junto a su madre, y cree que la muerte de ésta puede hacer que pase página. Pero todo se complica cuando su hija menor comienza a ver figuras fantasmales, que también empiezan a aparecer ante su hermano.

Nada nuevo en el horizonte

Con una puesta en escena bruta, una genial labor tras la cámara del debutante en el largometraje, Ari Aster y una muy buena labor actoral, pero a la hora de contarnos una historia de terror la cinta no funciona. Lo que vemos en pantalla nunca llega a perturbar, no da miedo y tan solo provoca en nosotros escenas de asco y a veces de risa (en el pase de prensa se escucharon más de una carcajada). La campaña de marketing comparándola con la mismísima El exorcista ha funcionado a la hora de crear hype en los espectadores, pero no lo consigue a la hora de plantear sus argumentos. No es la primera vez que vemos dramas familiares con posesiones demoníacas por lo que la originalidad no está en ningún lado. Dicho esto el fan de este género podrá disfrutar la cinta, pero los que buscamos algo diferente quedaremos decepcionados.

Uno de los mejores puntos que tiene Hereditary son sus actuaciones y la que las lidera es Toni Collete que se come al resto de sus compañeros. Increíble actuación que muestra casi todas las facetas que puede tener una actriz en pantalla y que es uno de los mejores motivos para ver la cinta. Gabriel Bryne está mucho más comedido y poco puede hacer con Collete al lado robándose cada todas las escenas en la que salen juntos. En cuanto al reparto juvenil, tenemos sin duda lo peor de la película con la actuación de Alex Wolff, cuyas escenas intentado llorar provocan más risa que pena. La niña Milly Shapiro asusta solo pro su cara y el ruidito que hace, pero al nivel de actuación no muestra mucho.

Toda la puesta en escena de la cinta está realmente conseguida, desde la recreación de la mansión hasta las escenas tenebrosas. La fotografía de Pawel Pogorzelski ayuda mucho a conseguir intentar esa sensación de terror con tomas muy cerradas que hacen que parece que estemos dentro de esa casa e muñecas.

En resumen, una buena campaña de marketing hará que veas este fin de semana Hereditary, pero cuando acabes puede que te lleves un chasco al ver otra cinta de posesiones, bien ambientada con una genial interpretación de una actriz en estado de gracia, pero por lo demás es más de lo mismo. Cuanto daño ha hecho James Wan.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 645 artículos en Ciempiés.

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