“Purasangre”, chicas malas

Nota:
La historia nos centra en dos chicas adolescentes de Connecticut que reavivan su amistad después de años separadas. En el proceso, aprenden que no todo es lo que parece y que un asesinato solucionaría sus problemas

Uno de los mejores debuts cinematográficos de 2018 nos llega este viernes a la cartelera. Cory Finley debuta en la dirección y en el guión con Purasangre, una cinta de reencuentros adolescentes que poco se parece a lo que estamos acostumbrados a ver en este género.

La historia nos centra en dos chicas adolescentes de Connecticut que reavivan su amistad después de años separadas. En el proceso, aprenden que no todo es lo que parece y que un asesinato solucionaría sus problemas.

Dividida en 4 capítulos, Purasangre nos habla  dos mundos internos de las jóvenes la que genera un par de risas en el espectador. Aunque sería muy fácil que la cinta hubiese perdido encanto a través del avance del metraje, la constancia en ese duelo de emociones y cómo van convergiendo hasta convertirse en ideas es lo que hace de Purasangre una ópera prima digna de aplausos para su creador.

Por otra parte, Finley logra dibujar unos personajes realmente entrañables a través de su guión, explica bien sus motivaciones y hasta el plano psicológico que rodea a cada uno de ellos. Todo esto adornado con una genial puesta en escena que hace que nos involucremos más en la historia de la película.

El futuro está aquí

Sin duda otro de los puntos más fuertes de la cinta es la interpretación de sus dos actores protagonistas. Dos actrices prometedoras como son Olivia Cooke a la que vimos este año en Ready Player One Anya Taylor-Joy, la joven actriz de Múltiple que brillan con luz propia en la cinta con dos papeles muy arriesgadas que logran clavar a la perfección sin caer en excesos adolescentes. También tenemos el último papel de la carrera de Anton Yelchin, el malogrado actor que falleció hace dos años y que nos deja un rol muy intenso sobre los sueños frustrados en los jóvenes veinteañeros.

Si la película es una delicia a nivel argumental, la fotografía elegida para al cinta es increible. Lyle Vincent logra unos planos milimétricos centrándose en los pequeños detalle que hace de la obra una experiencia visual. También destaca la banda sonora de Erik Friedlander que atrapa con su melodía tensa durante todo el metraje.

Purasangre es una cinta que triunfa en todos los sentidos técnicos: ritmo, actuaciones, banda sonora, planos secuencia, edición y fotografía, pero también logra crear una fábula sobre las emociones humanas y la vida de los adinerados sin caer en clichés. De lo más disfrutable de este verano.

 

 

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 629 artículos en Ciempiés.

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