Festival de San Sebastián 2018 – DÍA 7

Claire Denis, Isaki Lacuesta, Bi Gan, Enrique Urbizu y Jacques Audiard.

Abríamos el penúltimo día del Festival, con una traca de películas casi obligatorias por delante y muchísimas expectativas respecto a lo que encontraríamos en este tramo final. Tampoco hoy hemos visto Roma, pues hemos preferido priorizar aquellas propuestas que más tardaremos en ver distribuidas en nuestro país – y sabemos que Netflix no tardará en estrenar la de Cuarón en su plataforma (y hasta puede que en algunas salas, como ya sucedió con Okja). En todo caso, no queremos que sufráis por la incertidumbre y os diremos que ha tenido bastante éxito entre todos nuestros conocidos que sí la han visto.

High Life (Claire Denis)

Desde San Sebastián quiero daros un consejo como cinéfilos: no veáis nunca una película de Claire Denis antes de, pongamos, las cuatro de la tarde; es algo bastante parecido a comer un filete crudo para desayunar. Y High Life, amigos, más que filete, es un entrecot. La incursión de la directora francesa (responsable de ya clásicos como Beau Travail o la más reciente Un sol interior) en territorio de la ciencia-ficción podía acabar muy bien o muy mal y, de hecho, ha conseguido dividir completamente la crítica entre estos dos polos. Por nuestra parte, creemos que ha parido una gran obra maestra, algo parecido a lo que Andréi Tarkovski inauguraba con su Solaris. La trama es sencilla: más allá de nuestro sistema solar, Monte (Robert Pattinson) y su hija Willow viven juntos en una nave espacial, completamente aislados. Antes había más gente a bordo (Juliette Binoche como doctora, por ejemplo), pero ahora solo quedan ellos, sus recuerdos y sus deseos. Porque del deseo, de los cuerpos, de la necesidad de un amor que supere la extrema soledad en la que viven los personajes, de eso va la cinta – no de marcianos ni de inteligencias artificiales. De hecho, la gran lucha de los personajes se centra en recuperar su propia inteligencia emocional, su integridad, en un mundo que cae por su propio peso. Un guion magistral, que no da nunca nada por sentado, se une al talento que una vez más Pattinson y Binoche (que ya habían colaborado en la Cosmópolis de Cronenberg) demuestran al interpretar personajes al borde del abismo – juntos, crean una bomba de relojería que una dirección magistral (que sabe unir eros y tánatos como nadie) se encarga de detonar. Y qué diseño de sonido (¿o debemos hablar ya de una fusión indiscernible entre música y sonido?). La cinta merece un texto mucho más exhaustivo que este, eso seguro.

Entre dos aguas (Isaki Lacuesta)

Después de una rueda de prensa jugosa (le podéis echar un vistazo aquí, con advertencia de spoilers), nos dirigimos a ver la también muy esperada nueva cinta del consagrado Isaki Lacuesta, Entre dos aguas. Entrábamos con cierto escepticismo (es inevitable que el visionado de una película contamine la siguiente), que Lacuesta se encargó de disipar desde el primer minuto de proyección. Entre dos aguas es la secuela de aquella La leyenda del tiempo que hace años nos presentaba la historia de venganza de los hermanos Isra y Cheíto, adolescentes gitanos. Doce años han pasado desde entonces. Retomamos la narración con el regreso de Isra a San Fernando para recuperar a su esposa e hijas después de haber pasado largo tiempo entre rejas. Que Lacuesta es un gran director, eso ya lo sabíamos. Que era capaz de mirar con tanta humanidad a unos personajes fácilmente encasillables, también. Pero que fuera capaz de crear tal oda a la fraternidad, a medio camino entre el recuerdo y los sueños de sus protagonistas, con tanta verdad en sus imágenes, eso lo ha dejado marcado a pulso. Empatía, una cierta autoconciencia y mucha, muchísima humanidad marcan esta película que esperamos tenga continuación dentro de unos años.

Long Day’s Journey Into Night (Bi Gan)

A primera hora de la tarde, teníamos entradas para lo nuevo de Bi Gan, director chino con categoría de culto tras haber dirigido la muy existosa Kali Blues. La película, Long Day’s Journey Into Night, causó furor en Cannes por una razón muy sencilla: es de las cosas más raras que puedas esperar encontrar en un cine. Si tuviésemos que compararla con algo, sería con la Nostalgia de Tarkovski (hay referencias bastante explícitas en todo el film), unida al Deseando Amar de Wong Kar-Wai, medio rodada en 3D. Efectivamente, a los 50 minutos de película, el público debe ponerse unas gafas 3D para seguir con el visionado. Si lo excéntrico de la propuesta no os atrae al cine, espero que sí lo haga mi recomendación: la cinta es un auténtico viaje a los horizontes oníricos de un mundo al revés, donde Dante no es capaz de encontrar a su Beatrice o, más bien, la reconoce en los rostros de todas las mujeres. Un universo donde nada es real y todo sucumbe a la belleza. Un must para todo cinéfilo que quiera encontrar algo sorprendente.

The Sisters Brothers (Jacques Audiard)

La siguió un visionado exprés de los dos primeros capítulos de Gigantes, la correcta serie de Enrique Urbizu para Movistar+, que no luce demasiado (la sombra de sus referentes es alargada), pero sí cumple. Finalmante, en sesión golfa, pudimos asistir al pase de The Sisters Brothers, extraña comunión entre el auteur francés Jacques Audiard (director de Dheepan o De óxido y hueso) y las grandes estrellas del Hollywood más indie: Joaquin Phoenix, John C. Reilly, Jake Gyllenhaal y Riz Ahmed. Los dos primeros se ponen en la piel de los susodichos hermanos Sisters, que persiguen a los dos últimos, que persiguen a su vez el oro con una fórmula secreta. Un claro homenaje y comentario de la figura del héroe en el western, que fabula alrededor de temas como el amor fraternal, la codicia, la nostalgia y el deseo de volver a casa. Tuvo un gran éxito en Venecia, que se ha repetido en nuestro Festival y entendemos perfectamente por qué: guion redondo, claro ejemplo de cómo construir personajes interesantes, arcos coherentes, lección de cómo menos a veces es más; actores en estado de gracia, con una química indiscutible entre Phoenix y John C. Reilly; y una dirección que recuerda a aquella maravilla que era el Valor de ley de los Coen.

Mañana es nuestro último día aquí y aún nos queda mucho cine por ver.

Mariona Borrull

Mariona Borrull ha escrito 18 artículos en Ciempiés.

A %d blogueros les gusta esto: