“White Boy Rick”; regular thriller setentero que decepciona al no saber formar un sólido corpus narrativo en su mezcla de thriller criminal y drama familiar

Nota:
Yann Demange decepciona en su primer filme en USA aunque cuente con un excelente Matthew McConaughey al no cuajar del todo su mezcla de drama familiar y thriller setentero

Producida por Darren Aronofsky, White Boy Rick supone el debut en USA del francés Yann Demange tras el vibrante y aplaudido thriller ’71 tomando la historia real de Richie Wesher Jr. desde que en 1984 empezó a trabajar como informante del FBI en una Detroit decadente a causa de la crisis económica, las bandas armadas y las drogas; siendo el informante para el FBI más joven de lo hasta ahora conocido y que lidiaba sin un ilusionante futuro entre su relación en el ambiente criminal de la ciudad y una relación paternofilial disfuncional.

El principal y por otro lado gran problema de White Boy Rick, se traza en un conglomerado formalista del thriller criminal “setentero” con ecos a los años dorados del género que nos transmiten a la atmósfera del cine de Scorsese, Lumet y Friedkin y a esa decadente ciudad de Detroit de la época, en plena guerra fallida contra las drogas de la administración Reagan.

Una atmósfera áspera y acertada en su conjunto visual no es suficiente para formular un filme que prometía y contenía ingredientes para ser mucho más; a causa de una organziación dramática entre el drama familiar y el thriller criminal que no cuaja en ninguno de sus elementos; redundando en lo superficial y arquetípico en la exposición del rol policial y las organizaciones mafiosas de las que se rodeaba el adolescente protagonista, interpretado desde un buen hacer por el debutante Richie Merritt, aunque tardamos mucho en empatizar con él o comprender sus motivaciones y decisiones.

Un conjunto que no sabe que rumbo tomar y en el que parece primar lo formal, pasando muy de puntillas los elementos políticos y sociales de la historia real, en el que emergen como salvadores la joven Bel Powley – como hermana drogadicta de Richie – y especialmente, Matthew McConaughey como gran alma del filme; resultando los momentos de drama paternofilial entre padre e hijo los momentos más acertados y evocadores de una propuesta perezosa y sin un corpus que sepa sacarle el provecho a su relato ni como drama ni, especialmente, como thriller criminal.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 444 artículos en Ciempiés.

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