“El hombre que mató a Don Quijote”; ¿25 años de espera para esto?

Nota:
Terry Gilliam confirmó el rodaje de su película tan ansiaday maldita el año pasado. Esta vez con Jonathan Pryce y Adam Driver como protagonistas ¿Habrá valido la pena estos 25 años de espera?

Todo el mundo conoce la historia (o más bien la odisea) que ha vivido el cineasta y ex miembro de los Monty Phyton, Terry Gilliam para poder llevar a la gran pantalla su particular versión del Quijote, la inmortal novela de Miguel de Cervantes.

Película maldita

El primer intento de rodaje que tuvo la cinta fue a finales de los 90  con un presupuesto inicial de $32 millones de dólares y con Jean Rochefort, Johnny Depp y Vanessa Paradis en los papeles estelares. El rodaje inició en Navarra en 2000, pero luego de graves problemas durante la grabación, entre ellas la destrucción del equipo de filmación en una inundación, el retiro de Rochefort del proyecto debido a enfermedad, problemas con la aseguradora de la película y otras dificultades de financiación, la cinta fue cancelada. El infructuoso intento por grabar la película fue compilado en un documental bajo el nombre Lost in La Mancha, estrenada en 2002. En un intento en vano, el director Terry Gilliam intentaría revivir el proyecto nuevamente entre 2005 y 2015, contando con los actores Robert Duvall, Michael Palin, John Hurt, Ewan McGregor y Jack O’Connell, fracasando nuevamente. El actor Johnny Depp se apartó de forma definitiva del proyecto debido a su ocupada agenda y el actor John Hurt se vio inhabilitado al haber sido diagnosticado con cáncer.

Y finalmente fue el año pasado cuando Gilliam confirmó el rodaje de su película tan ansiada. Esta vez con Jonathan Pryce y Adam Driver como protagonistas ¿Habrá valido la pena estos 25 años de espera?

Pues con todo mi pesar, la cinta no funciona. Soy bastante seguidor de Terry Gilliam y de toda su carrera, pero todo lo que ha hecho con este Quijote se hunde. La historia nos cuenta la historia de Toby, un director de anuncios muy cínico se ve envuelto en los estrafalarios delirios de un viejo zapatero español que se cree el mismo Don Quijote. A lo largo de sus aventuras cómicas, y cada vez más surrealistas, Toby se ve abocado a enfrentarse con las trágicas repercusiones de la película que rodó cuando era un joven idealista, una película que cambió los sueños y esperanzas de un pequeño pueblo español para siempre.

Alocada y fallida trama

La premisa tiene su interés y a veces la sátira sobre el mundo del espectáculo funciona, pero todo tiene un tono tan insoportables y exagerado que es muy difícil entrar en la cinta.  No digo que no se pueda entrar, pero cuesta mucho ya que la cinta abusa del humor grueso, los chistes sexuales y la locura, motivos que no encajan demasiado en una aventura dedicada que se suma en el caos durante las dos horas de metraje hasta llegar a un final donde las imágenes se convierten en un elemento insoportable y es muy difícil de aguantar esta experiencia que los cinéfilos tanto esperábamos.

Unos actores sobreactuados

Los actores eran un punto muy importante en la película, ya que de ellos dependía que la película se pudiera sostener con lo arriesgada que era la propuesta. Sin duda el que mejor parado sale es Jonathan Pryce que da vida a este zapatero que se cree Don Quijote que da mucha credibilidad y aporta esa locura que tenía el hidalgo de la Mancha. El resto del reparto no se luce tanto, desde un Adam Driver que lo intenta, pero que no lo consigue por culpa de un papel muy mal dibujado, una Olga Kurylenko que solo se dedica a enseñar palmito y Stellan Skarsgard que se vi muy incomodo en su personaje. Al ser una producción de Reino Unido-Estados Unidos-España tenemos la presencia de actores españoles que, en su mayoría aparecen totalmente sobreactuados. Así tenemos a un insoportable Óscar Jaenada, Rossy de Palma (la más decente de nuestro cast), Sergi López y el gran Jordi Mollá en un rol muy en su línea.

En el apartado técnico se ha logrado conseguir un gran contraste entre el mundo moderno y el mundo manchego, pero que se desluce bastante en el apartado efectos especiales al proponernos un CGI muy poco conseguido y que canta demasiado. La banda sonora de Roque Baños es lo que más llama la atención de la película, con melodías medievales, mezcladas con épica de aventura.

En resumen, los 25 años de espera no han valido la pena. El hombre que mató a Don Quijote es una película alocada que no será soportada ni por los máximos fans del cine de Terry Gilliam. Me quedo con Lost in La Mancha porque al menos es más entretenida que este carnaval de emociones fallido.

Jose Humanes

José Humanes ha escrito 644 artículos en Ciempiés.

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