“Green Room”, una bestia producción muy entretenida

Nota:

“¿Qué banda te llevarías a una isla desierta?” Nos encontramos ante una cinta bestia, violenta, sangrienta, a ratos divertida y, sobre todo, muy entretenida. Desde puntos marginales y apartados de la sociedad se nos plantea Green Room, el encierro en una habitación que se ve abocado a la supervivencia que, para el espectador, supone un clímax tras otro, abocando siempre a momentos tensos y de acción que se cobran con un buen resultado.

La trama tiene siempre en todo momento el atractivo que se desearía de cualquier película. Una bana de punkis que llegan a tocar a un local de neo-nazis; hasta ahí ya ha despertado la atención sobre qué pasará. Añádele un asesinato y un encierro de cinco jóvenes en un complejo fascista y la diversión está garantizada. ¿O tal vez no? Por si eso no fuera poco vemos a los protagonistas tratando escapar del yugo que intenta hacerles desaparecer con una cortina de sangre, intriga y acción.

Jeremy Saulnier, autor de Blue Ruin y Murder Party, nos ofrece una película que va acorde con su esencia. Brutalidad y sangre se adueñan de la pantalla para ofrecer un entretenimiento sin parangón para el espectador.

En cuanto al reparto, el difunto Anton Yelchin reproduce un buen papel, evolucionando a lo largo del filme y haciéndose valer cuando la situación lo requiere. Imogen Poots representa a esa chica macarra y testaruda pero inteligente que siempre guía al protagonista por el camino necesario (que no correcto); tópico, sí, pero ejecutado de una forma sublime. Patrick Stewart personifica de una manera hábil al frío y calculador villano que hace lo posible por tener todo bajo control. El resto del elenco se traduce como una forma útil de hacer que la trama avance sin pesadez, proporcionando las actuaciones necesarias para el desarrollo ágil y embaucador del argumento.

Esta película, lejos de unos grandes efectos especiales y una guión que te haga comerte la cabeza, propone, desde el primer momento, un gran entretenimiento para el espectador, basado en situaciones peliagudas, morbosas, violentas y todas ellas llevadas a cabo por un buen reparto. Además es la última de la que podemos disfrutar hasta la fecha de Anton Yelchin, actor recientemente fallecido en un accidente de tráfico. En esta película estuviste genial, Anton.

Jorge Martínez

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