“La favorita”; fascinante juego de manipulaciones y delirantes juegos absurdos en la Corte en tiempos de guerra para el Lanthimos más “accesible”

Nota:
Singular y adictiva mirada sin piedad a la Corte de la Reina Ana por parte del griego Yorgos Lanthimos en una perversa delicia sobre la tragedia y el patetismo humano con tres actrcies en estado de gracia como eje central del juego de poderes

Alabada desde su presentación en Venecia (con el Gran Premio del Jurado y Mejor Actriz en el palmarés final), la nueva película de Yorgos Lanthimos es una despiadada, negra y fascinante mirada al poder y el amor desde un perturbador triángulo de féminas en el que dos ambiciosas mujeres (la asistente y una sirvienta) buscan el favor de la solitaria, enfermiza e insegura Reina Ana de Estuardo en un convulso ambiente político para Gran Bretaña frente a su conflicto con los franceses.

Lanthimos nos encierra en los espacios de la Corte de la Reina Ana a partir de la llegada de Abigail; una joven sirvienta que perdió cualquier título y papel aristocrático del pasado y llega a palacio para pedir la ayuda de su prima Lady Sarah; inteligente mujer y esposa del líder militar en el conflicto con Francia y consejera de confianza (en lo privado y público) de la debilitada e inmadura emocionalmente reina. En palacio, Abigail empezará como sirvienta mientras busca en su ambición y carácter individualista hacerse con el favor de la reina y recuperar en ese mundo banal de la alta sociedad el prestigio perdido; empezando desde ese momento un manipulador y descarnado juego de poder entre Lady Sarah y la joven Abigail.

Aunque con una premisa más accesible y una producción que en su superficial subgénero – el cine de época británico – puede resultar más accesible frente a las marcianas excentricidades que pueblan la obra anterior de Yorgos Lanthimos; aunque no hay que engañarse, ya que la personalidad curiosa de Lanthimos y sus elementos dramáticos y tonales son más que evidentes, aunque sea su primer guión ajeno (tanto de él, como de su colaborador habitual Efthymis Filippou). Al ofrecer el cineasta griego de nuevo un singular microcosmos en el que lo extraño, lo patético y lo cruel están siempre presentes y que reverberan en un halo trágico a partir del que explora temas que conectan y exploran nuestra propia condición humana.

Fascinante desde su inicio gracias a unos diálogos llenos de mala uva y perversa comedia negra y unos personajes marcados por las ansias de dominación y poder en el que buscan reinar en su entorno personal desde su inteligencia y el continuo juego de dominación y sumisión, en el que el sexo y los bajos placeres son arma principal; marcado especialmente en unas actrices perfectas en el rol para el que han sido llamadas. Olivia Colman en particular brilla como monstruo interpretativo al conseguir que empaticemos con la inseguridad, fragilidad emocional (y física) y patetismo que rodea a la reina Ana, encumbrándose como una de las actrices más peculiares y memorables de nuestra era; clara favorita desde ya para el premio Oscar. A destacar también los formidables y descarnados juegos de poder entre una salvaje Emma Stone en un papel que rompe totalmente con su mirada más inocente y juvenil y la siempre impecable Rachel Weisz; buscando entre la oligarquía y el egoísmo oportunismo su posición de poder.

Un filme descarnado y rompedor en plena época del #MeToo retratando a un trío de mujeres maquiavélicas, infantiles pero llenas de dominación frente a su entorno patriarcal, que buscan en parte la supervivencia en esa alta sociedad de poder dominada por infantiles y simples hombres. Dejando varios diálogos inolvidables y para enmarcar. Todo eso redondeado por la excéntrica absurdez llena de descarnado humor negro que Lanthimos ahonda con mayor relevancia en esta propuesta.

No sólo destaca en lo actoral y en su guión, sino que Lanthimos confirma en La favorita su influencia de Stanley Kubrick; recordándonos en su apuesta por el naturalismo en el tratamiento de la luz a la formidable Barry Lyndon; utilizando al igual que aquella la natural luz de las velas, las antorchas y pequeños candiles en las escenas nocturnas. A ello se suma un curioso uso del gran angular y de ópticas que deforman la imagen como la conocida como ojo de pez. Ahondando en lo extraño y perturbador de esta extraña y verdadera historia de amor en la que la dominación y el poder son su forma más descarnada desde unos fascinantes personajes que recuerdan en su mirada al poder y la alta sociedad a clásicos como Las amistades peligrosas y Eva al desnudo.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 449 artículos en Ciempiés.

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