“Kings”; disturbios raciales desde la mirada de una madre coraje que descabalgan ante un relato y evolución sin refinar y cuajar

Nota:
Contextualizando el relato desde el punto de vista de una madre coraje y entregada y sus niños, tanto biológicos como huérfanos que viven allí, Ergüven sabe tejer un retrato social oportunista

Tras ofrecer uno de los debuts europeos más celebrados y relevantes del pasado año (la magnífica y feminista Mustang), la franco-turca Deniz Gamze Ergüven traslada su nuevo filme a los suburbios de Los Ángeles de 1992, centrándose en los conflictos y disturbios raciales tras la absolución de los cuatro policías acusados de agredir violentamente al taxista Rodney King.

Contextualizando el relato desde el punto de vista de una madre coraje y entregada y sus niños, tanto biológicos como huérfanos que viven allí, Ergüven sabe tejer un retrato social oportunista – frente al creciente racismo y violencia racial de la USA de Trump – que desgraciadamente descabalga ante una construcción sin refinar e imprecisa que funciona mejor en su primera parte de dibujo social y de atmósfera que cuando cae en giros y subrayados efectistas melodramáticos.

Aupada desde la admirable interpretación de Halle Berry y del joven Lamar Johnson – además de un bruto y encantador Daniel Craig -; Ergüven firma un relato sobre conflictos raciales y justicia efectivo y muy fallido al no saber como resolver ni cuajar del todo su rumbo. A medio hacer y abrupta, Kings parecía dar para más profundidad y contundencia (no llega para nada al nivel de Spike Lee) y resulta un filme sin cuajar, desconcertante por su construcción y que no sabe encontrar su rumbo; cayendo en giros dramáticos efectistas.

 

Jose Asensio

Jose Asensio ha escrito 365 artículos en Ciempiés.

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